Carta al Editor

 

La cultura de la productividad científica y sus efectos en la salud mental docente

The culture of scientific productivity and its effects on faculty mental health

 

Edwin Gustavo Estrada-Araoz1* https://orcid.org/0000-0003-4159-934X

 

1Universidad Nacional Amazónica de Madre de Dios. Puerto Maldonado, Perú.

*Autor para correspondencia. Correo electrónico: gestrada@unamad.edu.pe

 

 


Estimado editor;

 

En la actualidad, la actividad universitaria se encuentra cada vez más influida por la prioridad otorgada a la productividad científica.(1) La conocida frase de “publicar o perecer” ha dejado de ser retórica para convertirse en un criterio transversal de las políticas institucionales, los rankings internacionales (QS World University Rankings, Times Higher Education, SCImago Institutions Rankings y Webometrics, principalmente), los sistemas de acreditación y los mecanismos de evaluación del desempeño docente.(2) Esta perspectiva ha promovido una cultura académica que premia prioritariamente la cantidad de publicaciones, muchas veces por encima de una valoración más equilibrada e integral del quehacer académico.(3) Aunque la investigación es una dimensión importante para el desarrollo del conocimiento y el fortalecimiento institucional, la progresiva sobredimensión del rol investigativo ha impuesto exigencias que inciden directamente en la salud mental de los docentes.(4)

Esta presión por cumplir con métricas cuantificables de productividad ha transformado el ejercicio docente en una carrera permanente contra el tiempo, en el cual la publicación constante se convierte en una obligación que no siempre va acompañada de los recursos, las condiciones o los tiempos necesarios para desarrollar una investigación rigurosa y sostenida.(5) En consecuencia, muchos docentes se ven obligados a destinar sus fines de semana, vacaciones e incluso sus horas de descanso para cumplir con las exigencias del sistema, lo cual deteriora significativamente su calidad de vida.(6) Además, la sobrecarga se intensifica cuando deben equilibrar simultáneamente la enseñanza, la gestión académica, la participación en proyectos de responsabilidad social y el acompañamiento estudiantil.(7) En este contexto, también se incrementan los riesgos para la integridad científica, ya que la presión por publicar puede favorecer prácticas que desvirtúan los principios éticos del quehacer investigativo, tales como la manipulación de datos, el plagio, la fragmentación excesiva de resultados, la autoría inapropiada o el incumplimiento de los estándares éticos.(8)

El impacto sobre la salud mental se manifiesta en múltiples formas. Diversas investigaciones han documentado un aumento sostenido de síntomas relacionados con el estrés laboral, la ansiedad, el síndrome de burnout y otros indicadores de malestar psicológico en los docentes universitarios.(9) Las tensiones derivadas de la competencia interna por subvenciones, el temor a no alcanzar los indicadores establecidos, la presión por mantener una productividad continua y la autoexigencia permanente se convierten en un entorno emocionalmente adverso.(10) Esta situación, si no se aborda oportunamente, puede derivar en la desmotivación, el agotamiento crónico, la insatisfacción profesional e incluso en decisiones drásticas como el abandono de la docencia.(11)

Lo más preocupante es que se percibe que estas condiciones de presión constante y clima de tensión se están normalizando dentro del ámbito universitario, como si fueran inherentes al ejercicio académico.(12) Esta normalización invisibiliza el malestar psicosocial que afecta a numerosos docentes e investigadores y contribuye a afianzar modelos institucionales que reproducen prácticas laborales adversas.(13) Por ello, resulta necesario replantear críticamente los sistemas actuales de evaluación del desempeño laboral docente, que permita avanzar hacia modelos más equilibrados, que reconozcan no solo los productos científicos, sino también las condiciones humanas necesarias para alcanzarlos.

Desde esta perspectiva, las universidades deben redirigir sus esfuerzos hacia políticas que garanticen ambientes laborales saludables, donde la producción académica conviva con el respeto por los tiempos y el bienestar de los docentes. Esto implica no solo valorar otras dimensiones del quehacer universitario —como la docencia, la formación de estudiantes o la responsabilidad social—, sino también implementar programas de salud mental, espacios de autocuidado, y medidas que prevengan el agotamiento profesional. Cuidar a quienes investigan, enseñan y forman parte de la comunidad universitaria no debe entenderse como un complemento, sino como una condición esencial para una universidad verdaderamente sostenible.

En conclusión, el énfasis desmedido en la productividad científica ha generado efectos colaterales que no pueden seguir siendo ignorados, especialmente en lo que respecta a la salud emocional y bienestar psicológico del cuerpo docente. La vida universitaria no puede sustentarse en la idea de la presión constante y la exigencia ilimitada, sino en un equilibrio entre el desarrollo académico y el cuidado de quienes lo hacen posible. Rehumanizar las prácticas universitarias implica reconocer que la calidad de la educación superior está estrechamente vinculada con la salud mental, la motivación y las condiciones laborales de los docentes.

 

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

1. Karadag E, Ciftci SK. Why research productivity of some scientists is higher? Effects of social, economic and cultural capital on research productivity. Heliyon [Internet]. 2023 [acceso: 27/05/2025]; 9(8):e18762. DOI: 10.1016/j.heliyon.2023.e18762

2. Ramakrishna S, Sachsenmeier P. Shortcomings of higher education evaluation systems [Internet]. Int J Chin Educ [Internet]. 2019 [acceso: 29/05/2025];8(1):25-42. DOI: 10.1163/22125868-12340103

3. Lyu Y, Thurston A. Exploring the nature and scope of teacher research in higher education: A systematic scoping review [Internet]. Int J Educ Res Open. 2024 [acceso: 31/05/2025]; 7:100393. DOI: 10.1016/j.ijedro.2024.100393

4. Converso D, Sottimano I, Molinengo G, Loera B. The unbearable lightness of the academic work: The positive and negative sides of heavy work investment in a sample of Italian university professors and researchers [Internet]. Sustainability. 2019 [acceso: 30/05/2025];11(8):2439. DOI: 10.3390/su11082439

5. Carranza-Esteban R, Turpo-Chaparro J, Hernández RM, Mamani-Benito O, Apaza-Romero A. Scientific production of rectors of Peruvian universities [Internet]. Front Educ. 2022 [acceso: 28/05/2025]; 7:772887. DOI: 10.3389/feduc.2022.772887

6. Le TT, Pham TT. Balancing the scale: examining the impact of publication quotas on academic well-being in Vietnamese higher education [Internet]. High Educ Res Dev. 2025 [acceso: 30/05/2025]; 1–15. DOI: 10.1080/07294360.2025.2486188

7. Hammoudi Halat D, Soltani A, Dalli R, Alsarraj L, Malki A. Understanding and fostering mental health and well-being among university faculty: A narrative review [Internet]. J Clin Med. 2023 [acceso: 02/06/2025]; 12(13):4425. DOI: 10.3390/jcm12134425

8. Paruzel-Czachura M, Baran L, Spendel Z. Publish or be ethical? Publishing pressure and scientific misconduct in research [Internet]. Res Ethics. 2021 [acceso: 04/06/2025]; 17(3):375–97. DOI: 10.1177/1747016120980562

9. Hanitzsch T, Markiewitz A, Bødker H. Publish and perish: mental health among communication and media scholars [Internet]. J Commun. 2024 [acceso: 02/06/2025]; 74(6):429–42. DOI: 10.1093/joc/jqae012

10. Mutongoza BH. Pressured to perform [Internet]. Scholar Teach Learn South. 2023 [acceso: 03/06/2025]; 7(2):46–62. DOI: 10.36615/sotls.v7i2.301

11. Kubátová J. Does academic publishing lead to work-related stress or happiness? [Internet]. Publications. 2019 [acceso: 03/06/2025]; 7(4):66. DOI: 10.3390/publications7040066

12. Miller AN, Taylor SG, Bedeian AG. Publish or perish: academic life as management faculty live it [Internet]. Career Dev Int. 2011 [acceso: 01/06/2025]; 16(5):422-45. DOI: 10.1108/13620431111167751

13. Colpaert J. The “Publish and Perish” syndrome [Internet]. Comput Assist Lang Learn. 2012 [acceso: 01/06/2025]; 25(5):383-91. DOI: 10.1080/09588221.2012.735101

 

 

Conflictos de interés

El autor declara no tener conflicto de interés.

 

Información financiera

Ninguno.

 

 

Recibido: 09/06/2025
Aprobado: 11/08/2025